Calidad OEE

La calidad del OEE no habla del sistema de gestión de la calidad ni de auditorías: mide cuántas unidades salen bien a la primera respecto al total producido.

Fórmula

Calidad = Unidades buenas / Unidades producidas

Se expresa en porcentaje. Un 98 % significa que de cada 100 unidades que salen de la línea, 98 son válidas sin necesidad de reproceso.

Qué se considera unidad buena

La respuesta corta es: una unidad que sale conforme a especificación sin que haya que hacer nada más con ella. La respuesta útil requiere distinguir entre varios casos:

  • Rechazos: unidades que no cumplen especificación y se descartan (scrap). Nunca cuentan como buenas.
  • Reprocesos: unidades defectuosas que se corrigen para volver a ser válidas. Habitualmente acaban contándose como buenas para el OEE, pero conviene llevarlas por separado. Consumen tiempo y coste.
  • Pérdidas de arranque: unidades no válidas producidas al inicio de un lote o tras un cambio de referencia, mientras la máquina se estabiliza. Son "esperables" pero deben contabilizarse.

Ejemplo

Un lote de 2.000 unidades. Se rechazan 25 por fallos de conformación, se reprocesan 40 por defecto menor y las primeras 15 unidades del lote se descartan como pérdida de arranque.

  • Unidades producidas: 2.000
  • Unidades buenas (a la primera): 2.000 − 25 − 40 − 15 = 1.920

Calidad estricta = 1.920 / 2.000 = 96 %

Si el reproceso se considera bueno, la cifra sube a 97,7 %. Ambas lecturas son defendibles; lo importante es elegir un criterio y mantenerlo.

Errores habituales

  • Contar como buenas las unidades reprocesadas sin registrarlas aparte. El OEE queda estupendo, pero el coste real del reproceso desaparece.
  • Excluir las pérdidas de arranque del denominador (unidades producidas). Distorsiona la calidad hacia arriba.
  • Confundir defecto con rechazo. Una unidad con un defecto que se reprocesa no es lo mismo que una unidad rechazada. Cuando se mezclan, se pierde trazabilidad de dónde viene el coste.

Cómo mejorar la calidad

Antes de proponer acciones hay que saber en qué momento aparecen los defectos: arranque de lote, cambio de operario, cambio de materia prima, deriva a lo largo del turno.

  • Poka-yoke: dispositivos que impiden un error concreto (montaje al revés, pieza mal orientada). Suelen tener un ROI muy alto.
  • Control estadístico durante el turno: no esperar al final del lote para detectar deriva.
  • Estandarizar el arranque: si las pérdidas de arranque son sistemáticas, casi siempre hay un procedimiento por escribir.

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